El invierno reduce la calidad del pasto y aumenta los requerimientos de mantenimiento de las vacas. Sostener la producción lechera en esta época exige una estrategia nutricional clara.
Reservas forrajeras
Silaje de maíz, fardos de alfalfa y silaje de sorgo son la base energética para los meses de menor oferta de pasto.
Suplementación proteica
Los núcleos proteicos y los concentrados comerciales permiten cubrir los requerimientos de proteína metabolizable que el forraje invernal no alcanza a aportar.
Balance mineral
El frío aumenta la demanda de minerales. Un correcto balance de calcio, fósforo y microelementos previene enfermedades metabólicas como la hipocalcemia.
Agua: el nutriente olvidado
En invierno las vacas beben menos y esto afecta el consumo de materia seca. Asegurar agua limpia y accesible es tan importante como el alimento.
En Casa Kindebaluc te asesoramos con balanceados, núcleos minerales y suplementos para el tambo y la cría.